413 415 y 419 424 2 Capítulo II: Quinto Mandamiento: No matarás

413. ¿Qué prohíbe el quinto mandamiento: NO MATARÁS?

El quinto mandamiento: No matarás, prohíbe dar muerte, golpear, herir o hacer cualquier otro daño al prójimo en el cuerpo, ya por sí, ya por otros; como también agraviarle con palabras injuriosas o quererle mal. En este mandamiento prohíbe igualmente Dios, darse a sí mismo la muerte, o el suicidio.

 

414. ¿Por qué es pecado grave matar al prójimo?

Porque el matador usurpa temerariamente el derecho que sólo Dios tiene sobre la vida del hombre; porque destruye la seguridad del trato humano y porque quita al prójimo la vida, que es el mayor bien natural que hay sobre la tierra.

 

415. ¿Hay casos en que es lícito quitar la vida al prójimo?

Es lícito quitar la vida al prójimo cuando se combate en guerra justa, cuando se ejecuta por orden de la autoridad suprema la condenación a muerte en pena de un delito y, finamente, en caso de necesaria y legítima defensa de la vida contra un injusto agresor.

 

419. ¿Por qué prohíbe Dios en el quinto mandamiento quitarse uno la vida o el suicidio?

En el quinto mandamiento prohíbe Dios el suicidio porque el hombre no es dueño de su vida. Además, la Iglesia priva de sepultura eclesiástica a quien deliberadamente se suicida.

 

420. ¿Está prohibido también el DUELO en el quinto mandamiento?

Sí, señor; en el quinto mandamiento está prohibido también el duelo, porque el duelo participa de la malicia del suicidio y del homicidio, y está excomulgado todo el que voluntariamente toma en él parte, aún como simple espectador.

 

421. ¿Y se prohíbe también el duelo cuando se excluye el peligro de muerte?

También se prohíbe este duelo, porque no sólo no podemos matar, pero ni aún herir voluntariamente a nosotros mismos o a los demás.

 

422. ¿Puede excusarse el duelo con la defensa del propio honor?

No, señor; porque no es verdad que en el duelo se repare la ofensa; y porque no puede repararse el honor con una acción injusta, irracional y bárbara, como es el duelo.

 

423. ¿Qué nos manda el quinto mandamiento?

El quinto mandamiento nos manda perdonar a nuestros enemigos y querer bien a todos.

 

424. ¿Qué ha de hacer quien ha perjudicado al prójimo en la vida del cuerpo y del alma?

Quien ha perjudicado al prójimo, no basta que se confiese; ha de reparar el mal que ha hecho, resarciendo los daños producidos, retractándose de los errores que enseñó y dando buen ejemplo.

Del Catecismo Mayor de San Pío X